Menu Close

¿Por qué los gatos son buenas mascotas para las personas mayores?

Share This Article

Read In English

black cat sitting in a basket

Tengo la suerte de contar con vecinos maravillosos: una pareja anciana que se jubiló hace varios años. Tienen vidas plenas, pero sus hijos y nietos están repartidos por todo el país. Debido a que extrañaban tener un ser querido a quien enviciar, recientemente estaban hablando de adoptar un gato.

Debido a su edad, querían saber si los gatos son buenos para las personas mayores. Los gatos realmente son excelentes mascotas y compañeros para los ancianos. Los gatos requieren poco mantenimiento y tienen menos problemas con la medicación que los perros. Son predecibles y muy felices estar en casa. La vinculación con una mascota también reduce la presión arterial y el colesterol, lo que ayuda a los dueños mayores a mantenerse más saludables.

¿Cuáles son los mejores gatos para personas mayores?

Aunque hay ciertas razas que tienen características que serían beneficiosas para los dueños ancianos, tenga en cuenta que muchos gatos de razas mixtas también pueden ser mascotas maravillosas.

Así que no se avergüence de visitar su refugio de mascotas local para adoptar un gato amoroso (o dos) para su hogar.

Si usted o su ser querido mayor están pensando en adoptar un gato, hay cinco razas que son mascotas casi perfectas para personas mayores.

Maine Coons: esta raza de gatos son excelente compañeros, yo lo se pues yo tengo uno! Nuestra hembra, Cleo, es la gata más dulce y relajada que puedan imaginar (aquí está en la imagen).

Maine Coon cat

En términos generales, la raza Maine Coon tiene una personalidad maravillosa y única y suelen ser muy cariñosos.

Los gatos de raza Maine Coon se llevan muy bien con todos los tipos y tamaños de humanos, mascotas y circunstancias. Ellos se sienten cómodos con personas familiares, pero también con extraños, besándose, brindándoles atención y amor.

mainecoonhawaii.com (Este extracto ha sido traducido de la versión original en Inglés)

Mi gata Cleo murmura como un motor, le encanta abrazar y no es agresiva. Incluso mantiene conversaciones maullando con nosotros, aunque no es lo suficientemente habladora como para volvernos locos.

¡Este maravilloso rasgo de personalidad hace que los gatos Maine Coon sean muy adecuados como gatos de terapia! Lo cual para muchas personas mayores, esto puede ser un maravilloso consuelo.

Un inconveniente de la raza Maine Coon es que son gatos grandes. Cleo pesó alrededor de 16 libras a un cierto punto. De hecho, es más grande que nuestro gato macho (Boo, que aparece sentado en la cesta al principio de este artículo).

También necesitan ser cepillados frecuentemente para evitar que su pelaje sedoso se enrede. Sin embargo, si una persona mayor adopta un Maine Coon, tendrá un amigo cariñoso y devoto.

Ragdoll: Esta es la raza que mis vecinos adoptaron. Maggie es tan dulce como nuestra Cleo e igual de amigable. La cuido cuando nuestros vecinos están de viaje y es muy cariñosa. Ellos son muy relajados y tranquilos.

Tienen pelo largo, lo que significa que necesitan un cepillado frecuente o su pelaje se enredará. Los ragdolls son una raza más grande, por lo que pueden ser difíciles de manejar para una persona mayor más débil.

Persa: los persas son otra raza de gatos amistosa y relajada. Esta es la raza que tiene esa linda nariz aplastada. Les encanta acurrucarse con sus dueños y les gusta un ambiente tranquilo. Sin embargo, como todos los gatos de pelo largo, los persas necesitan un cepillado regular para evitar que se enreden.

Scottish Fold o gato Escoces: los Scottish Fold son cariñosos y tiernos. También son gatos tranquilos y sociables, pero pueden ser traviesos. Son gatos que no les gusta estar solos, les gusta estar con los miembros de su familia, lo que significa que tienden a seguir a sus dueños de una habitación a otra.

Birmano o Sagrado de Birmania: los birmanos son gatos de pelo largo, pero la cosa buena es que su pelaje no suele enredarse porque no es tan grueso como el de otras razas. Famosos por sus ojos azules, los birmanos se adaptan a las personas. Les encanta jugar, pero también pueden ser tranquilos y gentiles.

Los birmanos suelen pesar entre ocho y doce libras.

Pueden leer más sobre las características y personalidades de cada raza en el sitio web de la Asociación de Criadores de Gatos.

¡Lea sobre el gato Pepper! – una pequeña historia para los amantes de los gatos.


Las 4 razas de gatos más malas  para personas mayores

Para las personas mayores que quieren adoptar un gato, hay varias razas que deben evitar:

Gatitos: está bien, sé que un gatito no es una “raza”, pero aconsejamos que las personas mayores que pasen por alto a ese encantador gatito a favor de un gato mayor. Si una persona mayor quiere adoptar un gato, le recomendamos que no consiga un gatito, a menos que la persona mayor goce de buena salud.

Los gatitos son graciosos, pero tienen mucha energía y se meten en  todo. Necesitan correr a través de un apartamento a una velocidad vertiginosa y luchar.

Si no tienen una salida adecuada, podrían decidir pelear con su nuevo dueño.

Un gato mayor es mucho más relajado. Ya han crecido, por lo que un anciano que adopta uno sabe qué tamaño y temperamento están adquiriendo. Además, es menos probable que los gatos mayores destruyan las cortinas o se suban a los gabinetes como lo haría un gatito.

Siamés: si bien son gatos hermosos, se sabe que los siameses tienen un carácter hablador, hasta el punto de que a veces son desagradables.

También pueden ser temperamentales y nerviosos. A menudo se vinculan con una sola persona en el hogar.

Los gatos siameses son gatos enérgicos y activos, así que puede ser que no sea una buena opción para una persona mayor y más tranquila.

Abisinio: los abisinios son una raza más pequeña, que pesa entre seis y diez libras. Siempre pienso que estos gatos son descendientes de los gatos egipcios que tenían los faraones.

Son delgados con patas largas y orejas grandes y puntiagudas.

Los abisinios son gatos extrovertidos que son curiosos y les gusta jugar, pero se sabe que se vinculan con una sola persona, por lo que puede ser que no sean buenos para un hogar multigeneracional.

Gatos híbridos: estos son los gatos con raíces salvajes. Básicamente, son gatos domesticados descendientes del cruce entre un gato doméstico y uno salvaje, como los gatos de Bengala, servals, sabanas, ocelotes y similares.

Por ejemplo, los gatos de Bengala son un cruce entre un gato leopardo asiático y un gato doméstico. La raza apareció por primera vez en 1963. Los gatos híbridos no son buenas mascotas para las personas mayores porque pueden ser más agresivos que otras razas.

Ventajas de tener un gato

En primer lugar, como madre de dos bebés peludos felinos, deben saber que los gatos mandan ¡no al revés! Nuestros gatos son mayores y ellos gobiernan la casa y a nosotros nos gusta así.

1. Genial para desestresarse. Cuando llego a casa después de un largo día de trabajo y el estrés de luchar contra el interminable tráfico de nuestra ciudad, ya sé que mi gato va a saltar en mi regazo y calmar mi estrés con algunos ronroneos.

Esto coincide con las recomendaciones de la Asociación Estadounidense del Corazón que dicen que tener una mascota reduce el riesgo de enfermedades cardíacas.

Acariciar a mis gatos no solo alivia el estrés, sino que también reduce la presión arterial, el colesterol y los niveles de triglicéridos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Dicen que tener una mascota también aumenta el bienestar emocional y tiene un efecto positivo contra los sentimientos de soledad.

Los estudios han demostrado que el vínculo entre las personas y sus mascotas puede aumentar el estado físico, reducir el estrés y brindar felicidad a sus dueños. Algunos de los beneficios para la salud cuando se tiene una mascota incluyen: disminución de la presión arterial, disminución de los niveles de colesterol y triglicéridos, disminución de los sentimientos de soledad y mayores oportunidades de socialización.

Petsfortheelderly.org (Este extracto ha sido traducido de la versión original en Inglés)

2. Las mascotas ayudan a prevenir la soledad. Con respecto a los gatos, ellos son compañeros maravillosos. Son predecibles y les gusta un regazo cálido y una rutina (créanme, ¡nuestros gatos saben exactamente a qué hora es la cena!).

Esto es bueno para las personas mayores que se sienten solas o que pueden extrañar la rutina diaria que solía proporcionar el trabajo antes de jubilarse.

3. Los gatos también requieren muy poco mantenimiento. Una persona mayor no tiene que preocuparse de pasearlos, bañarlos o llevarlos a la peluquería, que es una de las molestias de tener un perro.

También son generalmente más saludables y tienen menos problemas con los medicamentos que un perro, lo cual es excelente para una persona mayor con un presupuesto fijo. Por supuesto, esto puede variar con el animal, al igual que con los perros y las personas. En nuestro caso, nuestros gatos normalmente solo necesitan visitar al veterinario una vez al año.

“Siempre me consideré una amante de los perros”, dice Audrey Green, de 61 años. “Sin embargo, yo trabajo a tiempo completo y no puedo cuidar un perro. Pero cuando vi a Ruby, me enamoré instantáneamente”.

The Canadian Jewish News (Este extracto ha sido traducido de la versión original en Inglés)

4. A los gatos les gusta estar dentro de la casa. Los felinos se contentan con estar en la casa el cien por ciento del tiempo. Nuestros dos gatos han sido gatos de casa toda su vida. De hecho, ignoran una puerta abierta, excepto para sentarse frente a ella para ver qué sucede afuera.

Claro, pueden sentarse en la ventana y observar pájaros o lagartos, pero están más seguros (y más saludables) si se quedan en la casa.

Además, debido a que no es necesario caminarlos, un propietario anciano no tendría que preocuparse por resbalarse y caerse mientras los saca cuando  llueve o abrigarse para evitar congelarse afuera en el invierno.

5. Limpieza mínima. Si bien definitivamente es beneficioso para una persona mayor hacer un poco de ejercicio paseando su perro, los gatos sólo necesitan que les limpien la caja de arena una o dos veces al día.

Esto los hacen  una excelente opción de mascota para personas mayores con problemas de movilidad.

Incluso hay cajas de arena automáticas en el mercado que se limpian automáticamente eliminando la necesidad de agacharse para recogerlas.

La caja de arena para gatos con autolimpieza de PetSafe, como la de la derecha, es un buen ejemplo de una caja de arena con autolimpieza (consulte el precio en línea).

Lea más sobre soluciones de cajas de arena para adultos mayores.

6. Los gatos pueden entretenerse solos. Pero una persona mayor también puede hacer un poco de ejercicio físico jugando con un gato. A nuestros gatos les gusta cuando atamos un acuerda a un bastoncito con una pelota o una pluma en el extremo.

Tenemos que ponernos de pie y movernos mientras movemos el bastoncito, para que los gatos no se aburran. Puede que no sea mucho ejercicio, pero jugar con un gato puede hacer que una persona mayor se levante de la silla.

Nuevamente, si los problemas de movilidad lo impiden, no es necesario levantarse. Los gatos se entretienen fácilmente con actividades estacionales como perseguir un puntero láser. Tampoco necesitan tanta atención como puede un perro.

Son felices simplemente pasando el rato en la misma habitación con su “persona”.

Desventajas de tener un gato

  • Mascota anciana o dueño anciano
  • Costo de medicamentos y problemas para administrarlos
  • Peligro de tropiezos o lesiones
  • Preocupaciones de limpieza
  • Los problemas cognitivos de una persona mayor podría significar que Fluffy pasa hambre o algo peor

1. El envejecimiento puede brindar problemas para los gatos en el futuro, al igual que para sus dueños. Los gatos envejecen más rápido que sus dueños, lo que puede afectar emocional y físicamente a una persona mayor.

Ninguno de nosotros quiere ver el deterioro de la salud de una mascota querida ni queremos que sufra. Tener un gato enfermo o tener que sacrificar a un compañero peludo puede ser devastador.

Recuerdo a una señora muy dulce que vivía en el complejo de apartamentos para personas mayores de mi padre, ella tuvo que sacrificar a su gato anciano. Dos años después todavía estaba de luto por su compañero. A pesar de que estaba rodeada de gente, su apartamento estaba vacío y extrañaba mucho a su bebé peludo.

Cuidar a un gato enfermo también puede ser físicamente difícil para una persona mayor. Es posible que no puedan recoger el animal si ellos mismos están enfermos o frágiles.

Además, una persona mayor que envejece puede tener problemas de visión que podrían provocar que se tropiece con su gato o pueda desarrollar problemas de movilidad que podrían hacer que tener una mascota sea problemático.

2. Puede ser difícil de medicarlo (si es necesario). Las pocas veces que tuvimos que darles medicamentos a nuestros gatos, se convirtió en un evento de parejas digno de un espectáculo de lucha libre profesional. Esto podría ser un gran problema para una persona mayor que vive sola (al igual que el costo de los medicamentos para alguien con un ingreso fijo).

En nuestro caso, mi esposo sostiene al gato mientras yo bailo a su alrededor, tratando de inyectar el medicamento en la boca del gato. Mientras tanto, el gato se retuerce para escapar. No estoy segura de poder hacer esto sin ayuda si viviera solo.

Además hay también los posibles problemas físicos que un gato podría desarrollar a medida que envejece. Es posible que necesiten ayuda para subir o bajar escaleras. Pueden tener incontinencia o olvidar dónde se encuentra su caja de arena.

Dicho esto, hay productos que pueden ayudarlos. Todo de una vez, nuestra gata de 13 años tuvo un problema en la cadera y le costaba mucho levantarse del sofá (o de nuestro regazo).

Le conseguimos un pequeño tramo de escaleras para que pudiera dormir en su lugar favorito en el sofá (les dije, nuestros gatos están malcriados!).

3. Tropezarse o lesionarse es otra preocupación. Una desventaja de tener un gato es que los gatos (o la mayoría de las mascotas) pueden hacer tropezar a las personas sin darse cuenta.

Si esto le sucede a una persona mayor con problemas de equilibrio o frágil, podría provocar una caída, huesos rotos o algo peor. Y, como señalé antes, los problemas de visión también podrían aumentar el riesgo de tropezar.

Para ilustrar, nuestros gatos tienen una tendencia a meterse debajo de nuestros pies cuando saben que estamos preparando su comida. Hace unos años, mi esposo, joven y ágil, dio un paso atrás y se cayó sobre uno de ellos. Se desgarró un músculo del hombro, lo que requirió cirugía.

Una caída como esa podría haber sido devastadora para una persona mayor.

4. Cualquier animal en un hogar puede ser antihigiénico. No importa lo “limpios” que estén, los animales son insalubres, incluso un gato, que básicamente se cuida solo. Cuidarlos significa que debes lavarte las manos después de alimentarlos o cuando termines de limpiar la caja de arena.

Es posible que las personas mayores que tienen demencia temprana no recuerden bañarse, y mucho menos lavarse las manos después de limpiar los desechos de su gato.

En ese sentido, los gatos los pueden arañar, incluso si sólo están jugando. He tenido numerosos cortes a través de los años. ¡Piensa en dónde han estado las patas de esos gatos!

En una persona mayor que tiene la piel más delgada, rascarse podría significar una infección desagradable, especialmente si no se limpia bien el rasguño.

5. Los problemas cognitivos pueden significar que el gato de una persona mayor no se alimenta o se queda sin agua. Muchas cosas pueden suceder.

No hace falta decir que las personas con demencia o Alzheimer no deben ser responsables del cuidado de una mascota. Por ejemplo, no es raro que se olviden de comer, lo que significa que también podrían olvidarse de alimentar a una mascota. O es posible que no se den cuenta de que el tazón de agua del gato está vacío o que el pobre animal está atrapado en un armario.

Tener un plan

A menudo, a las personas mayores les preocupa adoptar una mascota debido a sus propios problemas de salud. Se preguntan quién cuidaría de su amado animal si ellos no pudieran. O, ¿quién lo aceptaría si tuvieran que renunciar a él?

Aquí es donde los miembros de la familia deben involucrarse. Antes de que un padre mayor tome la decisión final de adoptar un gato, debe haber una discusión familiar sobre cómo cuidar al animal si ya no pueden hacerlo.

Si sus padres están considerando tener un gato, sé honesto acerca de si puedes cuidar a Fluffy si es necesario. Si es así, ¿está dispuesto a cuidar el gato de forma permanente o solo temporalmente? ¿Alguien en la familia tiene alergias? ¿Tienes perros o una casa donde no puedes tener un gato?

Otra cosa a considerar es si sus padres pueden ir a la tienda a comprar suministros o al veterinario si el gato se enferma. Si su padre anciano ya no conduce, la carga puede recaer en usted.

Tenga en cuenta que existen productos útiles en el mercado para personas mayores con mascotas. Pueden hacer más fácil para una persona mayor cuidar de un gato.

Un ejemplo de estos productos son los tazones de comida elevados, las cajas de arena de limpieza automática y más.

CONSEJO: Si usted o su ser querido mayor tiene problemas para cuidar a una mascota, lea nuestro artículo sobre las cosas que pueden hacer para ayudar a los padres ancianos a quedarse con su mascota.

Preguntas frecuentes

¿Debe una persona mayor tener una cachorro?

Hay muchos beneficios para las mascotas para las personas mayores, pero tener un cachorro realmente depende de la salud de las personas mayores. Tener un perro puede ser beneficioso, a menos que la persona tenga mala salud.

Los cachorros necesitan mucha atención, lo que puede ser físicamente difícil para un adulto mayor frágil.

Las personas mayores deben poder pasear al cachorro, darle medicamentos, pagar la comida y las facturas del veterinario con un ingreso fijo, etc.

¿Cuáles son las peores razas de perros para personas mayores?

Las personas mayores deben evitar razas grandes como pitbulls, rottweilers, huskies y akitas debido a la fuerza física que se requiere para cuidarlos.

Evite los perros con mucha energía que necesitan mucha atención, como los pastores australianos, los Jack Russell y los border collies. Además, evite los perros difíciles de domesticar, como los chihuahuas y los carlinos.

Join our email list for SeniorSafetyAdvice