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Cómo ayudar a una persona mayor a ducharse o bañarse

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Todos nos duchamos todos los días, ya sea por la mañana o eliminando el estrés del día por la noche. Para nosotros, la ducha es algo en lo que realmente ni siquiera le pensamos, es solo una parte necesaria de nuestra rutina.

Pero no es siempre así para un adulto mayor. Puede ser que tengan dificultades para entrar y salir de la ducha, y bañarse es otra cosa totalmente. ¿Cómo puede un miembro de la familia ayudarlos?

Ya sea que necesiten un poco de ayuda o mucho más, estos pasos pueden ayudarlos.

7 pasos sobre cómo los cuidadores familiares pueden ayudar a un padre anciano o otra persona mayor en la ducha:

  1. Pongan todo lo que necesitan a su alcance
  2. Prepare la ducha
  3. Verifique la temperatura del agua
  4. Guíe a la persona mayor a la ducha mientras agarra las barras de apoyo
  5. Déjelos que se laven solos (a menos que no puedan)
  6. Intervenga y lave su cabello si es necesario.
  7. Enjuague, luego ayúdalos a salir de la ducha de manera segura, que pisen sobre una superficie seca.

Es una muy buena idea instalar agarradera en la ducha por seguridad. Hablaremos de esto un poco más adelante en este artículo. También aprenderá por qué las personas mayores, especialmente aquellas con demencia, pueden tratar de evitar la ducha, así como algunos consejos para el uso adecuado de la silla de ducha. ¡Siga leyendo!

¿Con qué frecuencia debe ducharse una persona mayor?

En general, se dice que los adultos mayores deben ducharse al menos una o dos veces por semana. Esto ayuda a prevenir cualquier problema de irritación de la piel y posibles infecciones urinarias (infecciones del tracto urinario).

Aquí está la cuestión: también dicen que es necesario que todos nos bañemos todos los días.

Sin embargo la mayoría de las personas mayores, no son muy activas, por lo que puede ser que se duchen una o dos veces por semana, si eso es lo más cómodo para ellos. Por supuesto, si el clima es muy caluroso y pegajoso o si la persona mayor ha estado haciendo ejercicio, es posible que desee alentarlo a que se duche con más frecuencia para ayudar con cualquier olor corporal, etc.

Sepan que un baño de esponja (también conocido como baño de lavabo) también se puede usar en lugar de una ducha.

Sin embargo, la mayoría de los adultos más jóvenes probablemente se duchan todos los días. Es muy probable que no le resulte difícil meterse en la ducha, sostener los artículos resbaladizos y alcanzar las partes del cuerpo que necesitan limpieza.

Mientras que para muchas personas mayores hacerse una ducha les puede ser difícil.

Una razón muy común por la que una persona mayor no puede ducharse con regularidad es que tomar una ducha no es tan fácil como solía ser. Su persona mayor puede tener movilidad limitada, por lo que no le es tan fácil como lo es para los adultos más jóvenes.

Otra razón común por la que un padre anciano puede evitar tomar demasiadas duchas es si tienen miedo de caerse.

Según el sitio web caregiver.com, el 30% de las personas de sesenta y cinco años o más que resultaron heridas en los baños sufrieron una fractura. Además de eso, el 38% de los que tienen ochenta y cinco años o más necesitaron hospitalización como resultado de la lesión que sufrieron.

Walkerforseniors.com (Este extracto ha sido traducido de la versión original en Inglés)

¿Cómo ayudar a una persona a ducharse? Una guía paso a paso

Si nunca has ayudado a otra persona cuando se baña o en otros asuntos de cuidado personal, es posible que no sepa por dónde empezar. Si bien puede ser un poco incómodo al principio, con el tiempo, se alegrará de saber cómo ayudar para que la persona mayor en su vida pueda mantener su higiene.

Una cosa importante para recordar es que durante todo este proceso, asegúrese de proporcionar continuamente un refuerzo positivo. Déles instrucciones según sea necesario, guiarlos durante el tiempo de la ducha y respete la privacidad que puedan necesitar para sentirse cómodos.

Esto contribuirá a hacer que lo que tienen que hacer sea más placentera y menos impresionante (especialmente si su ser querido mayor sufre un deterioro cognitivo).

1. Pongan todo lo que necesitan a su alcance

Los cuidadores domiciliarios van a querer que la ducha de su persona mayor sea equipada de cierta manera para maximizar su comodidad y facilidad de uso. Debería tener varios elementos, como …

Algunas otras cosas que pueden considerar son …

Por supuesto, también quieren toallas al alcance de la mano y una alfombra de baño antideslizante fuera de la ducha.

Si la ducha es suficientemente grande, también puede usar un reposapiés de ducha como este para ayudar a organizar algunos artículos. (No lo use como un asiento para sentarse).

Lea nuestros 13 consejos sobre cómo crear duchas seguras para personas mayores

2. Prepare la ducha

Una vez que ha comprado o reunido todo lo que necesitan. Si todavía no lo han hecho, pídele que se despoja y se ponga una bata.

3. Prueba la temperatura del agua

Cuando todo esté listo, abra el agua. A este punto, no va  querer que su anciano intervenga.

En cambio, prueba la temperatura del agua personalmente, usando tu mano. Normalmente, el agua tibia es una buena temperatura para la mayoría de las personas.

Si el agua está demasiado caliente, asegúrese de equilibrar con agua fría. Una válvula anti escaldaduras, mencionada anteriormente, ayudará a evitar que la temperatura del agua sea demasiado caliente.

No gire la perilla de agua fría demasiado en una dirección, ya que una ducha helada tampoco es muy cómoda.

4. Guíe a la persona mayor a la ducha mientras se sostiene con la agarradera

Cuando ya tiene la temperatura del agua a buen punto y tiene todo listo, haga que la persona mayor se agarre a la agarradera y luego entre en la ducha. Esto debe hacerse en un proceso lento y deliberado, ya que no quieren que la persona resbale o se tropiece. Asegúrese de estar listo para guiarlos a la ducha si es necesario.

Haga que la persona mayor se siente en la silla o banco de la ducha.

A este punto, deberán quitarse la bata. Para mayor privacidad, pueden cubrirse con una toalla de seguridad después de sentarse, o pueden usar algo como una capa de peluquero para mantener su dignidad.

Vea este video para ver cómo usar la capa mientras ayuda a alguien a ducharse. (Aunque la capa de un peluquero es repelente al agua, puede ver cómo puede modificar fácilmente esta técnica para lavar y enjuagar a la persona usándola o usando una toalla para cubrirlos).

5. Permita que la persona mayor se lave por su cuenta si pueden hacerlo

Algunas personas mayores (especialmente los pacientes con demencia o aquellos con deterioro cognitivo) no pueden bañarse por sí mismos, en cuyo caso usted tendrá que hacerlo por ellos.

Pueden comenzar lavando su cabello o lavando su cuerpo. Suponiendo que quieran comenzar por limpiar el cuerpo, una esponja suave o un paño será ideal para esto.

Una vez que la esponja está enjabonada, puede ser que la persona mayor se pueda lavar por sí misma, pero tal vez no puede alcanzar todas las partes de su cuerpo.

Comience lavando la cara, luego pase a los brazos, el torso, la espalda, las piernas y finalmente, termine con los pies. Básicamente, pasa de las zonas más limpias a las más sucias. Recomendamos que la persona mayor se encargue de lavar las áreas sensibles a menos que absolutamente no pueda hacerlo.

Mientras los está ayudando, se puede fijar si tiene lesiones o erupciones de la piel. Si hay nuevas lesiones que no se curan, o si sigue viendo que se desarrollan más, comuníquese con el médico de la persona.

6. Si es necesario, lávese el cabello

Es posible que deba lavar y acondicionar el cabello de la persona mayor usted mismo, ya que ellos podrían tener dificultades para levantar los brazos hasta la cabeza y enjabonar cabello.

Es mejor usar un champú sin lágrimas para que no pique si cae en sus ojos (algo que deben tratar de evitar, pero que no siempre está bajo su control). El champú y acondicionador sin enjuague son otras opciones que pueden ahorrarle tiempo.

En algunos casos, puede ser que la persona mayor no tenga problemas para lavarse el cabello. Si es así, le puede pasar el champú y el acondicionador para que no tengan que ir buscándolo.

7. Enjuague, luego salga de la ducha de manera segura, sobre una superficie seca

Cada ducha termina con enjuague, a menos que haya usado champú y acondicionador sin enjuague. Un cabezal de ducha desmontable facilita el enjuague.

Cuando termine la ducha, apague el agua para ellos, si no puede hacerlo por sí mismo, pero dígale que se quede quieto por un momento. Tenga una alfombra o tapete suave y antideslizante listo para que la persona mayor salga de la ducha.

Antes de quitar la toalla o capa que están usando como cobertura, envuelvelos en una bata de felpa suave. Estas batas secan la piel de manera no abrasiva.

Si necesita ayuda para secarse con una toalla, tómelo con calma y con cuidado de no agravar la piel sensible o lesionada.

Si el adulto mayor es propenso a la sequedad de la piel, ayúdalo a ponerse loción después de su ducha, si no es capaz de hacerlo por sí mismo.

¿Dónde colocar las agarraderas en la ducha?

Las agarraderas son una necesidad en las duchas para personas mayores. Le dan algo para agarrarse si se sienten inestables al ponerse de pie. La ubicación e instalación de las agarraderas es muy importante, ya que una instalación incorrecta podría hacer que las barras sean inestables y, por lo tanto, no sean seguras de usar.

Bien, entonces, ¿dónde debería colocar las agarraderas en una ducha?

Si puede, le recomendamos que tenga más de una agarradera en la ducha, y hasta tres o cuatro para máxima seguridad.

  • Es bueno tener una agarradera cerca a las manijas del grifo
  • Pueden poner otra agarradera en la pared lateral de la ducha.
  • Y la tercera,  justo en la entrada de la ducha 

Por lo general, las agarraderas en la ducha deben instalarse a una distancia de 33 a 36 pulgadas del piso del baño (esto es de acuerdo con los estándares de la ADA (Ley de Estadounidenses con Discapacidades)). Pero recomiendo tener en cuenta la altura y las capacidades físicas de la persona para la que está instalando estas agarraderas.

Si es posible, realizar algunas simulaciones con ellos. Haga que entren y salgan de la ducha o bañera. Que hagan como si se están bañando, lavándose el cabello, etc. Observe dónde les sería de ayuda una agarradera.

Cuando instale una agarradera, asegúrese de usar los soportes de montaje que vienen con ella y fije los montantes de la pared con pernos.

Cómo ducharse con una silla de ducha (cómo usar correctamente una silla de ducha)

Las sillas de ducha o los bancos de ducha suelen ser ideales para las personas mayores, pero si no las utilizan adecuadamente, se convierten en otro peligro cuando se bañan. Esto se debe a que, aunque la persona mayor puede pasar la mayor parte de la ducha sentada en la silla, a un punto se van a tener que levantar, como para lavar la mitad inferior del cuerpo o salir del área de la ducha.

Para mayor seguridad, recomendamos que una silla de ducha tenga:

  • un respaldo para apoyo
  • brazos para ayudar a equilibrar a la personas que se están bañando (deben ser acolchados para mayor comodidad y para reducir la posibilidad de que las manos mojadas se resbalen)
  • patas ajustables
  • Puntas de goma antideslizantes
  • un marco que sostendrá su peso de manera segura (busque un modelo bariátrico si la persona mayor es una persona que pesa mucho)

Para usarla de manera segura, debe verificar que la silla de ducha tenga pies antideslizantes y pongan una alfombra de baño debajo para evitar que los pies de la persona se resbalen cuando se levante. La silla no debe moverse, deslizarse ni tambalearse en el piso de la ducha o en la bañera.

¿Cómo ayudar a una persona con demencia a ducharse?

Si su persona mayor tiene demencia o enfermedad de Alzheimer, es posible que la ducha sea una fuente de ansiedad. La ansiedad o los miedos de las personas mayores alrededor del agua pueden impedir que se hagan una ducha, al igual que la vergüenza de no poder bañarse o que otros los vean desnudos.

Puede ser que pasan semanas y la persona mayor se niega a ducharse, lo que resulta en una mala higiene personal.

Si la persona mayor con demencia se resiste absolutamente a bañarse, aquí hay algunos consejos para cambiar su opinión suavemente:

  • No siempre tiene que ser usted quien ofrezca la ayuda. Quizás otro miembro de la familia pueda bañar a la persona mayor. Es posible que obtengan una reacción más positiva que usted. Trate de no tomar esto como algo personal y recuerde el objetivo: que la persona mayor en su vida mantenga su higiene.
  • Reformule palabras como bañarse o ducharse. Podría intentar decir “lavarse”, y esto puede tener una mejor reacción por parte de la persona anciana.
  • Haga que el baño sea lo más atractivo y cómodo posible. Esto podría aliviar un poco la ansiedad por bañarse o ducharse.
  • Ponga música suave para que la persona relaje.
  • Hágalo rápido. Esto es especialmente importante si su mayor tiene miedo del agua. Cuanto más tiempo estén en el baño o la ducha, más agitados pueden volverse.
  • Solicite la ayuda de un cuidador profesional si su anciano aún se niega a ducharse. Este profesional puede convencer al anciano de que se bañe cuando usted no los pueda convencer.
  • Una vez que haya logrado que la persona mayor se duche o se bañe, intenta incorporarlo a su rutina diaria. Si ducharse se convierte en algo que hacen todos los días, es posible que lo acepten más fácilmente.

Conclusión

Los ancianos no siempre pueden ducharse solos, aunque lo deseen. Es posible que necesiten ayuda para entrar y salir de la ducha o la bañera, lavar ciertas áreas del cuerpo o lavarse el cabello. A veces, las personas mayores no quieren ducharse, especialmente si tienen demencia, porque pueden sentir ansiedad por el agua o confusión sobre el baño.

Utilice los consejos y la información de este artículo para ayudar a su ser querido mayor a mantenerse limpio y con menos estrés.

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